Cómo trabajamos

Qué puede hacer un agente — y dónde debe detenerse.

La autonomía no es un interruptor universal. Se diseña para cada proceso, con fuentes, permisos y puntos de revisión explícitos.

Capacidades posibles

Según la implementación, un agente puede:

  • Consultar fuentes de información autorizadas.
  • Ordenar, comparar y resumir información del proceso.
  • Detectar diferencias o casos que requieren atención.
  • Preparar recomendaciones, mensajes o tareas para el equipo.
  • Ejecutar acciones previamente definidas cuando los permisos lo permiten.
  • Pedir datos, confirmación o ayuda a una persona.

Límites que siempre debemos reconocer

  • El agente solo conoce la información a la que fue conectado.
  • La calidad de su respuesta depende de los datos, reglas y contexto disponibles.
  • Puede equivocarse o encontrarse con situaciones que no fueron previstas.
  • No reemplaza las políticas ni la responsabilidad de la empresa.
  • Una capacidad demostrada en un proceso no queda autorizada automáticamente en otro.

Una respuesta segura también puede ser: “No tengo información suficiente; necesito revisión”.

Un flujo de decisión frecuente

  1. Consultar Recuperar información desde las fuentes permitidas.
  2. Preparar Organizar el contexto y proponer una respuesta o acción.
  3. Solicitar aprobación Pedir confirmación cuando el riesgo o la política lo exige.
  4. Ejecutar Actuar únicamente dentro de los permisos acordados.
  5. Informar el resultado Explicar qué ocurrió y señalar cualquier excepción.

No todos los procesos requieren los cinco pasos. El diseño conserva solo los controles que aportan claridad y seguridad al trabajo real.