Cómo trabajamos

De un proceso concreto a un agente útil.

Empezamos por una tarea acotada, un resultado observable y las personas que conocen el trabajo.

El recorrido de una implementación

  1. Elegir el proceso Buscamos una tarea frecuente, con fricción visible, información disponible y una persona responsable.
  2. Definir el resultado Acordamos qué debería mejorar, cómo lo observaremos y qué queda fuera de esta primera versión.
  3. Mapear información y accesos Identificamos las fuentes, sus responsables, la calidad de los datos y el acceso técnico posible.
  4. Acordar permisos y revisiones Separamos lo que el agente puede consultar, preparar o ejecutar, y qué acciones requieren aprobación.
  5. Probar con casos reales Revisamos situaciones normales, datos incompletos, instrucciones ambiguas y excepciones.
  6. Lanzar y ajustar Definimos una persona responsable, recogemos feedback y mejoramos con evidencia del uso real.

Qué necesitamos de tu equipo

  • Una persona responsable del proceso y de las decisiones de alcance.
  • Ejemplos reales del trabajo, evitando compartir secretos que no sean necesarios.
  • Las reglas, excepciones y criterios que hoy usa el equipo.
  • Acceso técnico autorizado a las fuentes que resulten necesarias.
  • Una definición simple de éxito para la primera versión.

Empezar pequeño no significa pensar pequeño. Acotar el primer proceso permite aprender rápido, medir mejor y ampliar el agente sobre una base real.

Alcance y tiempos

En la implementación inicial, el objetivo es que el equipo tenga un agente disponible para empezar a trabajar en una semana. Antes de comenzar confirmamos el alcance, las dependencias y cualquier condición técnica que pueda cambiar ese plan.